Llamativo nombre para un libro realmente interesante: Las memorias del diplomático español Inocencio Arias. Escrito en un estilo ágil y ameno, el famoso embajador (le reconocerán aunque no sepan quién es: siempre de pajarita, y conocido por su etapa como directivo en el Real Madrid) nos narra en primera persona su carrera diplomática, regada de jugosas anécdotas y divertidos detalles.

Sus 552 páginas nos mostrarán el muchas veces desconocido día a día de la diplomacia internacional, combinado con los “terremotos”que suponen los cambios de gobierno, y las siempre difíciles relaciones con el país de destino, en las que se mezclan el protocolo, Derecho Internacional y mucha mano izquierda.

Todo ello está escrito con una lenguaje fácil y sencillo, sin ampulosidades, muchas veces deteniéndose en detalles casi surrealistas, que provocan en el lector una sonrisa, cuando no amplias carcajadas. El autor, dentro de la discreción propia del cargo, es bastante mordaz, lo que dota a estas memorias de un tono desenfadado que nos engancha e incluso situaciones que, pensadas fríamente parecen graves, son despachadas por don Inocencio con un gracejo irresistible.

No dejéis que os desanime su gran tamaño, ni el representar el libro como unas memorias de un diplomático. Aunque ambas premisas son ciertas, una vez terminada la lectura, os quedaréis con la excelente literatura con que está escrito, lo emocionante de algunas de las situaciones que recoge, y, también, el descubrir aspectos de la Historia de España más reciente, no muy conocidos, pero interesantísimos.

Que aproveche