Tras una primera parte más centrada en sus perspectivas profesionales, Artur Balder se moja en esta segunda y última entrega de su entrevista, hablando de temas candentes del mundo de la cultura:
• Pasemos a la parte más polémica de la literatura: Los críticos. ¿ Cuál es, en tu opinion, el panorama actual en este aspecto, en España ?
El snobismo domina la “clase crítica” desde hace décadas. Sería injusto decir que eso sólo ocurre en España, pero en España sucede de un modo particular y diferenciado. Si hay algo que caracteriza a la prensa cultural es su incapacidad para ocultar la endogamia. Es una cuestión de perspectiva. Sólo hay que retroceder unos miles de millas para verlo todo desde otro ángulo: por ejemplo, es evidente que la mayor parte de los periodistas culturales –no todos, pero subrayo, la mayor parte- de los medios catalanes tienen como objetivo no la evaluación, por ejemplo, o la experienciación de la lectura, sino algo mucho más sencillo y a la vez más peligroso: la manipulación de la comunidad lectora para sus propios intereses meramente económicos, o su crecimiento en pos de una carrera como periodistas y/o pseudoautores.
- ¿Cuál crees que es el origen de ese proceso?
Se ha hecho común la idea de que adquirir una posición de poder como periodista cultural es el primer paso para convertirse en escritor. ¿Qué crees que sienten quienes tienen ese plan en la cabeza cuando alguien es reclutado por medianas y grandes editoriales debido a sus méritos literarios…? No es necesaria más imaginación, el resultado es la indisposición consensuada. Sienten que están en una cola, y que alguien se ha saltado su turno. Sienten que ellos tienen que ir primero, y que es una injusticia…
- ¿ Puedes concretarlo un poco más ?
Son situaciones sutiles pero que no dejan lugar a dudas para un buen observador de la conducta humana. Un amigo exiliado, muy crítico -no revelaré su nombre- me dijo una vez que la envidia era universal pero que la habían inventado los españoles Y añadía: “España es el único país de Europa que tuvo una guerra civil sangrienta: hermanos contra hermanos, matándose unos a otros. ¿Por qué? Olvida las ideologías, en el fondo, es sólo envidia.” No sé qué puede haber más peligroso que gente que se dice intelectual y que secretamente aspira a aquello que, por lo general, les resulta muy lejano, el acto creador, el cual requiere unas capacidades específicas.
- Cambiando de tema, ¿crees que las editoriales van a conseguir mantener la posición de que gozan hoy en día, con la llegada y difusion de los libros electrónicos y las descargas vía internet ?
No lo creo. Sus días de gloria ya no están ni contados, han quedado atrás gracias a internet y lo saben. Si alguien desea saber quién es o qué hace un artista, sólo tiene que asomarse a la World Wide Web y conectarse a su página electronica. La gente despierta del letargo que supuso el control de la información y su consecuente negocio. Los periodistas de los medios “tradicionales” están algo tristes, muy especialmente los culturales, porque google ha destruido el punto de vista y los ha relegado a lo que siempre han sido en verdad: informadores.
- ¿Es Google el enemigo, o sólo ha venido a poner a cada uno en su sitio?
Las “arañas de google” son el peor enemigo de esos “perros guardianes”, en sentido medieval, que trataban, desde sus tribunas de los periódicos, otrora medios de comunicación todopoderosos, de mantener a raya los gustos y simpatías del rebaño del público, a fin de cuentas, de manipularlo para sus propios intereses. El público inteligente se diversifica y es cada vez menos manipulable, ha encontrado un medio para filtrar su información. Para el que sabe informarse, hay pocos secretos; para quien quiere decir algo, existen medios a su alcance.
Lo que estas personas quieren es servirse de sus posiciones para falsificar sus carreras, y son altamente dañinos para el mundo del libro, pues entre sus prioridades está, por supuesto, acabar con la figura del autor-creador, que realmente dedica un esfuerzo diario a su trabajo como escritor. Muchos de estos damnificados son conocidos por el público, otros, muchísimos más, son desconocidos. Cuando una persona con talento envía su manuscrito a las editoriales y es relegado al olvido, es gracias a esa clase de personas, porque su función consiste en corromper el sistema y ese flujo de la creación, que procede del colectivo y de su subconsciente, tratando de controlarlo de modo individualista, llevandolo a manos de ciertas sectas que suelen considerarse a sí mismas excusivas y, en palabras de Bukowsky, “lo mejor de la nación”. Las grandes editoriales, de todas maneras, terminan por pagar un alto precio al dejar prosperar a esta clase de redes a la sombra de su poder, porque la corrupción acaba por colapsar cualquier sistema.
- ¿A qué público te gustaría llegar?
Me quedaría con esta definición de Umberto Eco:
“Quizás ese escritor no pueda abrigar la esperanza de alcanzar o conmover a los hombres de James Michener e Irving Wallace, para no hablar de los analfabetos lobotomizados por los medios de comunicación de masas, pero sí, en cambio, la de alcanzar y divertir, al menos en ocasiones, a un público más amplio que el círculo de los que Thomas Mann llamaba los primeros cristianos, los devotos del arte… La novela posmoderna ideal debería superar las diatribas entre realismo e irrealismo, formalismo y `contenidismo’, literatura pura y literatura comprometida, narrativa de élite y narrativa de masas… “
Y hasta aqui nuestra entrevista con ARTUR BALDER. Desde Un Rincon Apartado le agradezco la atención que me ha prestado y, como remate final, os ofrecemos el book trailer promocional de la nueva trilogía que publicará Edhasa, que encontraréis aqui.
Que aproveche